Entérate
 
Fan Club "Mis Sueños"
Entérate
Galería de fotos
Canciones
Página de Mis Sueños Michelangelo Fan Club
Entérate

Imagen
En su niñez
Cuando tenía tres o cuatro años de edad, Michelangelo se soltaba de la mano de sus padres en lugares públicos, se ponía un gracioso pañuelo en la cabeza e imitaba a Michael Jackson. Su improvisado espectáculo callejero, que brillaba por sus malabares danzísticos, dejaba a la gente con la boca abierta y hacía pensar a sus progenitores que algún día se convertiría en bailarín. Pero no. Michelangelo cuyo nombre real es Miguelángel Mejía eligió expresarse artísticamente a través del canto y empezó a una edad bastante temprana, a los 8 años.

El joven, nacido en Miami hace 18 años, arrancó en Puerto Rico, donde reside desde hace más de una década, presentándose en concursos musicales y en festivales de fiestas patronales. Las actuaciones más lucidas de esa época, recuerda, las produjo interpretando el himno de Estados Unidos, en peleas por el título mundial, organizadas por el célebre Don King. Michelangelo se lució en media docena de esos combates, entre los cuales se hallaban, por ejemplo, los choques entre campeones como Tito Trinidad y Julio César Chávez. Nunca he parado de cantar;, sostiene el joven, quien fue bautizado artísticamente por Don King debido a que le costaba mucho pronunciar Miguelángel en forma correcta. Luego de trabajar a las órdenes del empresario de los cabellos parados, Michelangelo siguió con las presentaciones en vivo y alternó su carrera de intérprete con la de actor ya que estuvo en tres películas. Grabó dos discos, Michelangelo XII y Mis sueños, con los cuales obtuvo buena repercusión, sobre todo con el segundo, que incluía el éxito Dueña de mis sueños.

Actualmente, el joven lanza su tercera criatura discográfica, un álbum que volverá a mostrar su calidad y dará a su trayectoria un alcance de tipo internacional. El tercer disco de Michelangelo posee varios elementos que hacen augurarle un futuro de grandes quilates. Además de la voz del cantante, tiene temas sabrosos y de buena factura. El álbum está sazonado con una música que el artista lleva en el alma, el Rythm & Blues, el R&B que ha brillado con ídolos suyos como Jackson, Mariah Carey y Whitney Houston. Como para que no queden dudas de la pasión de Michelangelo por ese estilo se debe notar esto: se instaló por tres meses en Cleveland para grabar con el productor afro-americano Tony Nicholas. Nicholas es uno de los mejores productores de R&B, ha trabajado en los discos de figuras muy grandes como Gerald Levert, Joe y en el mundo latino, Soraya, cuenta el intérprete. Sobre la experiencia de permanecer, sin la compañía de su familia, durante tanto tiempo en la norteña ciudad estadounidense, el cantante manifiesta que le significó un gran aprendizaje.

Volviendo al álbum, Michelangelo aclara que él mismo también mostrará otras corrientes. Tiene, por ejemplo, toques de balada pop latina, de música latina bailable y de hip hop, comenta. El álbum cuenta con diez canciones en español; entre las cuales brillan joyas como Si no estás aquí, escrito por el cantautor guatemalteco Ricardo Arjona-y dos en inglés. ¿Acaso Michelangelo, que es perfectamente bilingüe, está pensando en el crossover al mercado angloparlante? Se podría decir que yo ya hice el crossover apunta, con tono satisfecho. El joven explica que sus primeros dos discos contenían muchas canciones interpretadas en el idioma de Shakespeare. Después, con algo de pudor, Michelangelo cuenta que en su disco hay dos canciones escritas por él y calcula que ha compuesto alrededor de 30 temas.

El artista, que tiene como uno de sus grandes pasatiempos jugar al billar, trata de cultivar su vena poética leyendo clásicos como El principito y Juan Salvador Gaviota. Sobre su manera de cantar, asevera que siempre creó su propio estilo. Su padre, Miguel Mejía, un músico y cantante que participó en el Festival OTI, dice que Michelangelo canta como los dioses. Michelangelo tiene un gran oído musical, una gran afinación y además, un soul, un sentimiento terrible para interpretar, enfatiza Mejía. A su lado, con mucha seguridad, pero sin abandonar su sencillez característica, Michelangelo completa: si uno no tiene soul para cantar, es sólo un cantante técnico.

MICHELANGELO: EL DISCO

Es indudable que el nuevo disco de Michelangelo dará unas pinceladas de frescura al mercado de la música latina. Por un lado, mostrará un propuesta musical distinta, centrada en el Rythm & Blues, ritmo que no ha sido tan explotado, debidamente aprovechado, en el mercado hispano. Por otro, el disco servirá como gran carta de presentación de Michelangelo, que ya había grabado dos discos pero aún no atraía la atención de la industria y del público. En ese sentido, se puede anticipar que el joven artista, de voz apasionada e interpretación medida, se constituirá en una revelación con letras mayúsculas.

El álbum tiene la base del R&B (estilo que ha alcanzado picos con cantantes como Mariah Carey), pero se encuentra salpicado con otros sabores musicales. Allí, por ejemplo, aparecen el flamenco (a través de las típicas guitarras), la rumba, el hip hop y hasta el cha cha cha. El disco no es facilista, fue hecho para impactar, no es descartable. Luego de escucharlo se podrá deducir que fue muy cuidado, llenado de clase y calidad en todos sus aspectos. Las letras de sus canciones hablan de pasión pero tampoco caen en dramatismo. Su poesía está de acuerdo a los vaivenes sentimentales que podría tener un joven como Michelangelo.

En el álbum hay dos canciones compuestas por el artista Te me vas y Amor que me diste una, la picante Fuego en la piel, escrita por el salsero cubano Danny Rojo. La grabación está reforzada con temas de pesos pesados musicales como Ricardo Arjona Si no estás aquí, Ricardo Montaner Cuando a mi lado estás y Brian McKnight.

Haciendo una suerte de ligero ranking, podría afirmarse que la canción más triste es Si no estás aquí y la más alegre, Fuego en la piel. Para Michelangelo, la más bailable es Ven, ven.

El disco tiene unas características que lo hacen digerible para un amplio espectro del mercado, es apto para diferentes paladares. Michelangelo lo explica de una manera gráfica: Yo diría que el álbum le gustará a gente de todas las edades porque, además de su música variada, posee puros temas rompecorazones, de amor.